Sonambulismo

 

Es un trastorno que ocurre cuando las personas caminan o realizan alguna otra actividad estando aún dormidas.

Causas

 

El ciclo normal del sueño tiene etapas, desde la somnolencia leve hasta el sueño profundo. Durante la etapa llamada sueño con movimientos oculares rápidos (MOR), los ojos se mueven rápidamente y son más comunes los sueños vívidos.

Todas las noches, las personas pasan por varios ciclos de sueño no MOR (desincronizado) y sueño MOR. Caminar dormido (sonambulismo) ocurre con mayor frecuencia durante el sueño profundo no MOR, en las primeras horas de la noche (denominado sueño N3). 

El sonambulismo es más común en niños que en adultos. Esto se debe a que a medida que las personas envejecen, tienen menos sueño N3. Se dice que uno de los factores causantes es la herencia.

La fatiga, la falta de sueño y la ansiedad se encuentran estrechamente relacionadas con este trastorno. En los adultos, el sonambulismo puede ocurrir debido a:

  • Uso de alcohol, sedantes u otros medicamentos, como algunas pastillas para dormir.

  • Privación de sueño.

  • Fiebre, ya que puede alterar la conciencia.

  • Afecciones, tales como convulsiones.

  • Trastornos mentales.

En adultos mayores, el sonambulismo puede ser un síntoma de un problema médico que hace que las funciones mentales disminuyan (trastorno neuro-cognitivo).

Síntomas

 

En general, el sonambulismo se produce temprano por la noche, a menudo, entre una y dos horas después de quedarte dormido. Es poco probable que se produzca durante una siesta.

Una persona que padece sonambulismo, puede:

  • Sentarse en la cama y abrir los ojos.

  • Tener una mirada perdida, con ojos vidriosos.

  • No responder ni comunicarse con otras personas.

  • Tener dificultad para despertarse durante un episodio.

  • Estar desorientada o confundida por un breve período después de ser despertada.

  • Tener problemas para cumplir con tus tareas durante el día debido a las alteraciones del sueño.

  • Tener terrores nocturnos.

  • Comportamiento agresivo cuando alguien la despierta.

  • Tener una expresión facial ausente.

  • No recordar el episodio de sonambulismo al despertar.

  • Realizar una actividad detallada de cualquier tipo durante el sueño (actividades rutinarias como conducir).

  • Sentarse erguido y parecer despierto durante el sueño.

  • Hablar dormido y decir cosas que no tienen sentido

  • Caminar mientras se duerme.

Tratamiento

 

Generalmente, no es necesario un tratamiento para el sonambulismo ocasional. En casos de niños que son sonámbulos, generalmente, el trastorno desaparece en la adolescencia.

Si el sonambulismo deriva en posibles lesiones, resulta perturbador para los miembros de la familia u ocasiona vergüenza o interrupción del sueño para la persona que padece el trastorno, podría requerir tratamiento. El mismo se centra en promover la seguridad y eliminar las causas o los desencadenantes. Entre ellas tenemos:

  • Tratar toda afección de fondo, en caso de que el sonambulismo esté relacionado con la privación del sueño o con un trastorno del sueño o una enfermedad preexistentes.

  • Ajustar los medicamentos, si se cree que el sonambulismo es consecuencia del consumo de un medicamento.

  • Despertar anticipado: despertar al sonámbulo unos 15 minutos antes de la hora en que suele caminar dormido y, luego, mantenerlo despierto por unos minutos antes de que se vuelva a dormir

  • Uso farmacéutico, como de benzodiacepinas o ciertos antidepresivos.

  • Aprender autohipnosis: cuando la lleva a cabo un profesional capacitado familiarizado con las parasomnias, las personas que son receptivas a las sugerencias durante la hipnosis pueden beneficiarse al alcanzar un estado de relajación profundo mediante el cual se promueve un cambio en las actividades no deseadas durante el sueño.

  • Terapia o asesoramiento psicológico, un profesional de salud mental puede ayudar con sugerencias para mejorar el sueño, técnicas para reducir el estrés, autohipnosis y relajación.

Prevención

 

El sonambulismo se puede prevenir, tomando en cuenta las siguiente medidas:

  • Si presenta sonambulismo, no consuma alcohol ni antidepresivos.

  • Evite la privación de sueño y trate de prevenir el insomnio, ya que estos factores pueden desencadenar el sonambulismo.

  • Evite o minimice el estrés, la ansiedad y los conflictos, los cuales pueden empeorar la afección.

  • Mantenga un estilo saludable de vida.

 

Nombres Alternativos

Caminar dormido; Caminar durante el sueño; Parasomnia.

Galería

Referencias

 

Non-rapid eye movement sleep arousal disorders (Trastornos de vigilia del sueño sincronizado). En: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5), 5.ª ed., Arlington, Va.: American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría); 2013. http://dsm.psychiatryonline.org. 

Sleepwalking (Sonambulismo). National Sleep Foundation (Fundación Nacional del Sueño). https://sleepfoundation.org/sleep-disorders-problems/abnormal-sleep-behaviors/sleepwalking. 

Sleepwalking (Sonambulismo). Academia Estadounidense de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians). https://familydoctor.org/condition/sleepwalking/.

Último acceso: 10 de mayo de 2017

Chokroverty S, Avidan AY. Sleep and its disorders. In: Daroff RB, Jankovic J, Mazziotta JC, Pomeroy SL, eds. Bradley’s Neurology in Clinical Practice. 7th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2016:chap 102.

Dyken ME, Lin-Dyken DC, Bajpai S. Sleepwalking. In: Chokroverty S, Thomas RJ, eds. Atlas of Sleep Medicine. 2nd ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2014:380-381.

Zadra A, Desautels A, Petit D, Montplaisir J. Somnambulism: clinical aspects and pathophysiological hypotheses. Lancet Neurol. 2013;12(3):285-294. PMID: 23415568 www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23415568.

Última revisión 5/15/2017

Versión en inglés revisada por: Amit M. Shelat, DO, FACP, Attending Neurologist and Assistant Professor of Clinical Neurology, SUNY Stony Brook, School of Medicine, Stony Brook, NY. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.