ATLAS DE LA SALUD
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Acné

 

Es una enfermedad común de la piel que provoca espinillas (granos). Las espinillas se forman cuando los folículos pilosos que se encuentran debajo de la piel se tapan. La mayoría de las espinillas aparecen en el rostro, el cuello, la espalda, el pecho y los hombros. Cualquier persona puede tener acné, pero es común en los adolescentes y los adultos jóvenes. No es grave, pero puede dejar cicatrices.

 

Tipos

El acné puede clasificarse según el tipo de las lesiones distinguiendo inflamatorias y no inflamatorias.

Dentro de las no inflamatorias se incluyen los comedones cerrados y abiertos puntos negros y entre las inflamatorias están las pápulas rojizas, pústulas, nódulos y quistes. Estas dos últimas son las más importantes pues, en su evolución, pueden dejar cicatrices residuales, que son las secuelas más importantes del acné.

Algunos pacientes pueden presentar cuadros más graves que asocian fiebre y mal estado general y que requieren tratamiento sistémico precoz.

Si atendemos al tipo de lesiones y a la gravedad de las mismas, el acné se puede clasificar en varios grados:

  • Acné leve.

  • Acné moderado.

  • Acné severo.

  • Acné muy severo.

Causas

El acné se presenta cuando se obstruyen los orificios diminutos en la superficie de la piel llamados poros. Cada poro es una abertura a un canal llamado folículo, el cual contiene un pelo y una glándula sebácea. Normalmente, las glándulas sebáceas ayudan a mantener la piel lubrificada y ayudan a eliminar las células cutáneas viejas. Cuando las glándulas producen demasiado aceite, los poros pueden resultar obstruidos, acumulando suciedad, desechos y bacterias. La obstrucción se denomina tapón o comedón.

La parte superior del tapón puede ser blanca ( acné miliar) u oscura ( espinilla negra). Si se rompe, el material que se encuentra dentro, incluyendo el aceite y las bacterias, se pueden diseminar al área circundante y causar una reacción inflamatoria. Si la inflamación es profunda en la piel, los granos pueden agrandarse hasta formar quistes firmes y dolorosos.

El acné comúnmente aparece en la cara y en los hombros, pero también puede darse en el tronco, los brazos, las piernas y los glúteos.

El acné es muy común en adolescentes, pero puede darse a cualquier edad, incluso en un bebé. Tres de cada cuatro adolescentes tienen acné hasta cierto punto, probablemente causado por cambios hormonales que estimulan la producción de aceite. Sin embargo, las personas hacia los 30 y 40 años también pueden tener acné.

El acné tiende a darse en familias y puede desencadenarse por:

  • Cambios hormonales relacionados con los períodos menstruales, el embarazo, las píldoras anticonceptivas o el estrés

  • Cosméticos o productos para el cabello grasosos o aceitosos

  • Ciertos fármacos (como los esteroides, la testosterona, los estrógenos la fenitoína)

  • Niveles altos de humedad y sudoración

A pesar de la creencia popular de que el chocolate, las nueces y otros alimentos causan acné, esto no parece ser verdad.

Síntomas

El acné se manifiesta clínicamente con varios tipos de lesiones. De hecho, en algunos pacientes pueden aparecer varias de ellas. Las lesiones del acné se localizan principalmente en cara (frente, mejillas y mentón), espalda, hombros y región preesternal, que son las zonas seborreicas del cuerpo.

Durante el invierno el acné suele empeorar y mejora en verano, probablemente debido al efecto beneficioso del sol. La dieta tiene escasa o nula influencia; no obstante, algunas personas son sensibles a ciertos alimentos. Eliminarlos de la dieta durante varias semanas y volver a incluirlos meses más tarde puede ayudar a determinar su verdadera influencia.

El acné también puede aparecer con cada ciclo menstrual en las mujeres jóvenes y puede desaparecer o empeorar notablemente durante el embarazo.

Los principales síntomas que aparecen en la piel son:

  • Quistes.

  • Costras con erupciones en la piel.

  • Pústulas.

  • Cicatrices en la piel.

  • Enrojecimiento alrededor de las erupciones de la piel.

  • Espinillas.

  • Protuberancias pequeñas y rojas.

  • Espinillas negras.

Tratamiento

 

El tratamiento del acné se basa en dos modalidades: la tópica y la sistémica. La elección de una modalidad u otra dependerá de la gravedad del acné. Las pautas de tratamiento son las siguientes:

 

Acné leve

En este tipo la terapia recomendad es el tratamiento tópico en el que se incluyen exfoliantes (azufre elemental, ácido salicílico, ácido glicólico), peróxidos de benzoilo al 4, 5 y 10 por ciento, ácido azelaico y retinoides (tretinoína, isotretinoína y adapaleno).

 

Acné moderado

En el moderado, el tratamiento también será tópico con peróxido de benzoilo, retinoides y antibióticos (fosfato y clorhidrato de clindamicina, clorhidrato de tetraciclina y eritromicina base).

 

Acné severo

En este tipo los especialistas recomiendan iniciar un tratamiento sistémico que incluye antibióticos sistémicos (tetraciclinas, eritromicina, minociclina y clindamicina) durante 3 a 6 meses. Los retinoides sistémicos (isotretinoína) administrados a dosis de 0.5 a 1 mg al día durante cinco meses permiten una curación completa en casi la totalidad de los pacientes. En algunos pacientes es necesario administrar más de un ciclo de tratamiento.

 

Acné muy severo

Los pacientes pueden seguir dos tipos de terapias, según lo determine el experto:

  • Tratamiento quirúrgico: En algunos pacientes es necesario realizar drenaje de los quistes o eliminación mecánica de los comedones como tratamientos complementarios.

  • Tratamiento sistémico: Isotretinoína asociada a corticoides sistémicos o intralesionales.

Prevención

Aunque no existe una forma eficaz para prevenir el acné, los pacientes que lo padecen pueden tener en cuenta una serie de recomendaciones que ayudarán a reducir el impacto del mismo y la gravedad de las lesiones.

Se recomienda:

  • Limpiar la cara dos veces al día. De esta manera se puede quitar el exceso de grasa de la superficie y las células muertas de la piel que pueden bloquear los poros. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la limpieza excesiva puede causar daños, como resecar la piel en exceso o irritar el acné persistente.

  • Aplicar los productos recomendados para tratar la afección de forma tópica después del lavado.

  • Secar la piel sin frotarla.

  • Practicar deporte al aire libre y lavarse la cara después de realizarlo para evitar que la sudoración tapone los poros.

  • Reducir el contacto del pelo con la piel de la cara. De hecho, los expertos no recomiendan llevar flequillo ni largas melenas.

  • Intentar no abusar de alimentos como el cerdo, la bollería, el marisco, el alcohol, los frutos secos, los quesos fuertes y los alimentos que contienen chocolate.

  • Elegir cosméticos que no contengan aceites o grasas en su composición.

  • Seleccionar fotoprotectores que no sean grasos.

  • No tocar los granos.

  • Tener paciencia: el acné tarda mínimo tres meses en curarse.

  • Evitar el estrés.

  • No compartir tratamientos con otras personas que tienen o hayan tenido acné.

  • No tratar las cicatrices mientras las lesiones estén activas.

Nombres alternativos

Acné vulgar; Acné quístico; Granos; Barros.

Galería

Referencias

 

 

Habif TP. Acne, rosacea, and related disorders. In: Clinical Dermatology. 4th ed.Mosby, Inc; 2004:162-194.

Yan AC. Current concepts in acne management. Adolesc Med Clin. Oct 2006; 17(3): 613-37; abstract x-xi.

Actualizado: 4/14/2008

Versión en inglés revisada por: Michael Lehrer, M.D., Department of Dermatology, University of Pennsylvania Medical Center, Philadelphia, PA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.